Una vez más el denominador común fue el buen gusto y la emoción. La
presentación de este tercer libro sobre la historia de Sportivo, mostró una vez
más el buen uso de los recursos, fundamentalmente humanos, por parte de gente
talentosa.

Desde el fino marco musical, hasta los relatos que década a década fueron
desgranando hijos, amigos y/o protagonistas de cada década,
los presentes fuimos llevados de la mano mágicamente
por la historia de la institución.
Para el comienzo, la entrada del querido Coco Font y, fundamentalmente, de
Estela (alcanza con su nombre de pila… no habrá otra igual) fue dado uno de los
momentos más tocantes del acto. De pie todo el mundo.

Luego, las evocaciones: Juan Marcos Torassa, en nombre de Juan, su padre y
primer presidente del club, comenzó con la década del 20 recordando los
momentos fundacionales; los años treinta fueron rememorados por Nora Rubiolo de
D´Ascanio, en representación del entrañable Pedrito Olietti, jugador de fútbol
y dos campeón veces campeón de la por entonces Liga Regional; Victor Tavoloni,
revivió hechos y personajes de los años 40 y 50, poniendo el acento en aquella
final perdida frente a Sport por 5 a 1 (último partido de Ermindo en Sportivo)
y una derrota que, vista desde la perspectiva del años siguiente, privó al club
de ser tetra campeón ya que gano los torneos de los años ganó 54 y 55 invicto,
segundo en el 56 y nuevamente campeón en el 57; Humberto Farabulini recordó más
adelante
la visita de los Reyes Magos a
la pista escalonada, apareciendo detrás de la inolvidable montañita; para
evocar los sesenta, el invitado fue Juan Carlos Beltramo, presidente
por dos períodos, trayendo al recuerdo de los
presentes cuando Nilter Publicidad (red de altavoces) convocaba a la gente en
la esquina de Casa Rosso (17 y 20), los domingos por la tarde, ya que ése era
el modo de informarse por aquellos tiempos y también
la presencia de hinchas en la sede de calle 19
para ver si alguien los llevaba a ver el partido cuando se jugaba de visitante;
Tola Marconato, directivo en los setenta cuando presidía Herbert Castellano, eligió
hablar sobre la construcción del salón gimnasio y los carnavales como
generadores de recursos para la obra, los famosos corsos y baile de la
institución en Avda. 17 entre 20 y 24; más adelante Sergio De Benedetti,
también ex presidente, habló del giro instrumentado por aquellos años en el
fútbol bajo la conducción de Rulo Torresi, contratando a Hugo Giacomini,
proveniente del clásico rival, lo que en dos años arrojó, participando con jugadores
locales, el título de 1982; la recorrida por la historia adquisición de los
terrenos que hoy albergan las instalaciones del polideportivo.
En la prosecución del acto, Jorge Palacios destacó el grupo de amigos que el
año 1994 se hizo cargo del Club, “amigos y con muchas ganas de trabajar”,
imprimiendo a sportivo “un crecimiento ininterrumpido que comienza con el
traslado de la cancha de fútbol, campeonato local y de la provincia, terminando
con la inauguración del Mega Estadio”; rescató más adelante los tres libros y “la
labor de la señora Estela, presidente de la Fundación Para toda la vida y
Marcela, su hija, que la acompaña y que interpreta plenamente el espíritu
rojiverde y en esta oportunidad tres jóvenes que sienten muy adentro los
colores del club: Juan Fernando Torresi, Juan Manuel Torresi y Martín Cotella”.
Estela tuvo la oportunidad de cerrar los discursos con una pieza de oratoria
magistral: minimizó, en principio, su participación en este libro, agradeciendo
la invitación que, “creo, está basada en el afecto”, dijo. Destacó la presencia
de ”los jóvenes que se están acercando al club a los que felicito de todo
corazón”. Dio, más adelante, a internet carácter de competidor de los libros, “pero
el libro está siempre ahí… al alcance de la mano”.
Cerró el acto Jorge Palacios quién informó que la Sala de Cuentos del Lobito
llevará el nombre de Estela.